
Coloquialmente una persona tímida es aquella que experimenta malestar
en presencia de personas que no conoce. Siente vergüenza, inseguridad,
o temor frente a los demás.
La timidez constituye una condición que engloba diferentes dimensiones,
tales como el miedo o temor, la inseguridad, la baja autoestima, la dificultad
para relacionarse con los demás, el retraimiento, suspicacia, cautela,
tensión, etc...
PILKONIS define la timidez como “la tendencia a evitar interacciones
sociales y a fracasar a la hora de participar apropiadamente en situaciones
sociales.
BUSS la define como “una reacción de tensión, preocupación,
sentimientos de incomodidad y disconfor, e inhibición del comportamiento
social normalmente esperado”.
Son sujetos con baja confianza en sí mismos, pobres en habilidades
sociales y con sentimientos de vergüenza que hacen que eviten el contacto
con los demás. El miedo a la evaluación negativa, relacionada
con situaciones sociales, constituye la base de la timidez causando inhibición
comportamental y evitación de interacciones sociales.
Se trata, en definitiva, de una reacción emocional ante situaciones
sociales desconocidas o novedosas, implicando:
- Una actitud de cautela.
- Inhibición comportamental
- Una cierta activación fisiológica (ruborización)
Esta reacción permite evaluar la situación y protegerse de
las demandas de las situaciones sociales, desencadenando una reacción
de vergüenza (sentimientos de malestar y sensación de estar
haciendo el ridículo) cuando estas demandas exigen una respuesta
por parte del sujeto.
Resumiendo, podríamos señalar que se trata de una deficiencia
en habilidades sociales, por tanto entrenando y adquiriendo estas habilidades
mediante diferentes técnicas psicológicas podremos mejorar
o eliminar la timidez.