
Como parte de la Psicología científica la Modificación
de Conducta tiene por objeto el estudio y transformación de aspectos
y acciones observables y objetivamente evaluables de la conducta humana.
La Modificación de Conducta se encuentra apoyada en la Psicología
del Aprendizaje; considera que la mayoría de las conductas de los
seres humanos son aprendidas y por aprendizaje pueden ser modificadas.
Sus
supuestos básicos son:
- Gran parte de la conducta es aprendida.
- Todo ser humano puede aprender.
- Se centra en el aquí y ahora, es decir a la hora de llevar a cabo
un análisis funcional de la acción humana como un tratamiento,
son mucho más importantes los determinantes actuales.
- El hecho de realizar una acción modifica la acción futura.
La
Terapia de conducta comenzó a utilizarse con éxito, alrededor
de los años 60, para modificar patrones de conducta desadaptados.
Se basa en la aplicación de los principios de aprendizaje (condicionamiento
clásico y condicionamiento operante) y se centra en la conducta observable.
Requiere una evaluación exhaustiva de la conducta a modificar, analizando
y controlando el entorno en el que se produce y valorando las consecuencias
que tiene sobre la persona y el ambiente en el que está integrada.
Se trata de un conjunto de técnicas que se emplea tanto para modificar
malos hábitos y problemas de conducta (desobediencia, hábitos
nerviosos (tics), agresividad, conductas desafiantes, enuresis (mojar la
cama...), como comportamientos nocivos para la salud (obesidad, compulsiones,
juego patológico, adicciones....). También es eficaz para
el tratamiento de trastornos psicológicos (ansiedad
y fobias, trastornos del sueño, trastornos alimentarios...). Así mismo
permite mejorar la dinámica y convivencia familiar cuando ésta
es conflictiva.
Algunas de las técnicas conductuales son:
- Economía de fichas.
- Control estimular.
- Reforzamiento positivo.
- La extinción.
- Desensibilización sistemática.
- Modelado.