Las formas que tenemos de actuar en nuestra relación diaria con los demás, puede convertirse en una fuente considerable de estrés
en nuestra vida. El entrenamiento asertivo le puede ayudar a reducir ese
estrés.
El entrenamiento asertivo ha demostrado ser efectivo
en el tratamiento de la depresión, el resentimiento y la ansiedad
derivada de las relaciones sociales, especialmente cuando tales reacciones
han sido provocadas por situaciones injustas.
A medida que vaya volviéndose
más asertivo podrá empezar a reclamar el derecho a sentirse
relajado y a ser capaz de dedicar tiempo sólo para usted. Para
algunas personas son suficientes unas pocas semanas para experimentar
alivio; sin embargo otras necesitan un trabajo continuado, paso a paso,
para conseguir un cambio significativo.
Si hacemos una clasificación de la forma que la gente tiende a
comportarse en las relaciones interpersonales, podemos definir tres tipos
de comportamientos:
- El comportamiento agresivo: En este punto se encuadran
todas aquellas actitudes que significan agredir a los demás sin tener
para nada en cuenta sus sentimientos. Son ejemplos típicos de este
tipo de conducta la pelea, la acusación y la amenaza. La ventaja
de este tipo de conducta es que la gente no pisa a la persona; la desventaja
es que no la quieren cerca.
- El comportamiento pasivo: La persona que mantiene
este tipo de comportamiento no defiende sus intereses y hace todo lo que
le dicen sin importar lo que piensa o sienta al respecto. La ventaja de
este tipo de comportamiento es que raramente recibe un rechazo directo por
parte de los demás; la desventaja es que los demás se aprovechan
de la persona pasiva y esta termina por acumular una pesada carga de resentimiento
y de irritación.
- El comportamiento asertivo: Una persona tiene una
conducta asertiva cuando defiende sus propios intereses, expresa sus opiniones
libremente y no permite que los demás se aprovechen de ella. Al mismo
tiempo, es considerada con la forma de pensar y de sentir de los demás.
La ventaja de ser asertivo es que puede obtenerse lo que se desea sin ocasionar
trastornos a los demás. Siendo asertivo se puede actuar en favor
de los propios intereses sin sentirse culpable o equivocado por ello; igualmente
dejan de ser necesarios la docilidad extrema o la pasividad, el ataque verbal
o reproche, y estas formas de comportarse pasan a verse como lo que son,
formas inadecuadas de evitación que crean más dolor y estrés
del que son capaces de evitar.
Una característica importante de la asertividad, es que no es un
rasgo de personalidad; es decir, que no existen personas asertivas o no
asertivas, sino que depende de la situación el que una persona actúe
de una forma asertiva o no. Así, podemos conocer personas que en
el trabajo muestran un comportamiento muy asertivo y, sin embargo, cuando
salen con una chica/o muestran un comportamiento muy pasivo. Lo mismo puede
valer para el comportamiento agresivo.